Se despidió, nos dijimos adiós, el también
esta noche el adiós es inmenso, ella lo sabe
nosotros dudábamos, pero nos volvimos a despedir
par de besos, unos cuantos abrazos, nos dijimos adiós.
Mientras nos despedíamos, ella con sus ojos marchitos
y nuestras manos gélidas, nos dijimos adiós
más besos, no conté los abrazos, lo volvimos hacer
el tiempo no pasaba, se detuvo en el octavo adiós.
Nos despedimos cuando el silencio nos atrapó
ella lo abrazó, nosotros nos dijimos adiós,
pero el silencio nos volvió a atrapar en su desesperante agonía
era ella, la de los adiós permanentes, nos despedimos
pero no nos fuimos.




